Por Vasyl MOSPAN
¿Que tienen en común Ben Roethlisberger, Vincent Jackson, Aquib Talib, Michael Vick, Chris Henry, Marshawn Lynch, Tank Johnson, Adam “Pacman” Jones, Donte Stallworth, Larry Johnson, Brandon Marshall, Odell Thurman y una decena más de jugadores de la NFL? Todos ellos alguna vez fueron suspendidos por el comisionado de NFL.
¿Cual es la razón que fuerza a estos jóvenes talentosos a violar las normativas establecidas por la liga? Para ver las razones, me parece, deberíamos ir mucho mas allá del draft de NFL; me refiero a sus comienzos en High School y estadía en College. Ni NFHS ni NCAA tienen programas que enseñan a los jóvenes la forma de lidiar con ser millonarios y estrellas de un día para el otro. Además, los programas colegiales de football fomentan el “estrellato” en sus jugadores para “comprarlos”, sin darse cuenta que quizás están perjudicando a la larga al jugador.
Hay una inmensa diferencia entre ser estrella del football colegial y de la NFL. Primero te convertís en millonario tan rápido como poner tu firma en el primer contrato. En segundo lugar, sobresalir en la NFL es mucho más complejo que en NCAA, simplemente por el hecho de enfrentar a los mejores de los mejores de las ligas colegiales domingo a domingo. A veces lo primero te hace fracasar como en los casos de Plaxico Burress, Michael Vick o “Pacman” Jones; y a veces lo segundo te arruina la carrera, como en el caso de Ryan Leaf.
Justamente por estas razones la NFL creo en año 1997 un simposium para los novatos que ingresan a la liga. Estoy hablando del curso “como lidiar con el dinero y la fama”. Se trata de todo un campamento y la liga gasta alredor de 750.000 dólares en este evento. Quizás sea el mejor programa en el cual invierte dinero la NFL. Este campamento es obligatorio para todos los novatos y la falta a cualquier actividad se transforma en una multa de 10.000 a 75.000 dólares. Desde el año 2004 ningún novato fue multado. Roger Goodell abre el simposium dando entender que son tan solo 256 novatos y hay 10 millones de jóvenes en el país a quienes les encantaría estar en su lugar y, por ende, la conducta personal de cada uno impacta directamente en la integridad e imagen de toda la NFL.
Volviendo los inicios, cada escuela o universidad tiene normativas de conducta personal para sus estudiantes. La NCAA tiene reglas de elegibilidad para los jugadores. Pero ni las Universidades ni la NCAA promueven programas de adaptación para sus jugadores estelares. Las Universidades les inflan el ego para que los mejores prospectos de High School elijan sus programas deportivos, a veces hasta violando políticas de la NCAA, como el reciente caso de USC.
Obviamente, mientras los jóvenes son estudiantes universitarios con bajo nivel de ingresos los pueden mantener lejos de los problemas fuera de las canchas. Pero, ¿qué pasa después que el jugador salta a las ligas profesionales? Parece que poco importa a los College y hasta a la misma NCAA.
La solución sería, a mi opinión, que las ligas profesionales, NFL, NBA, etc., se involucren mas en lo que está pasando en NCAA y High School, imponiendo reglas obligatorias para aquellos que aspiran a ser profesional. Una vez drafteado, a veces es demasiado tarde. Obviamente para cada Plaxico Burress o “Pacman” Jones, hay un Brian Dawkins o Ray Lewis que predican con el ejemplo; pero a veces un caso desastroso puede dañar más la imagen de lo que 100 casos ejemplares pueden reparar. |