Por Cesár Liatti
En el segundo turno de la cuarta fecha de este atípico e interrumpido campeonato 2009 se enfrentaron Cruzados-Corsarios, dos equipos que se quieren poco y se lo hacen saber a su rival.
Al principio todo se dio como se preveía, los de verde tratando de imponer su fuerte que es el juego terrestre para sacarle provecho justamente a la debilidad de Corsarios, su línea defensiva, pero los de negro aguantaron bien cada una de las embestidas cruzadas. Por otro lado la ofensiva comandada por Juan Manuel Sesto también trato de imponer el fuerte del equipo y salio a jugar con tres y por momentos con cuatro WR, pero el QB pirata no tuvo el mejor de los días y le costo conectarse con sus receptores.
Todo se mantuvo parejo hasta que en una tercera oportunidad y mucho por avanzar el QB de Cruzados Thomas Haberl conectó un largo pase con Joaquín Pérez Curriel quien rompió varios tackles y se escapó a la zona prometida poniendo a su equipo en ventaja por 6-0.
Adentrados en el segundo cuarto, faltando poco para el descanso, fue cuando vino el foco del conflicto. En una marcha prometedora de Corsarios, el DE Omar Amadio, para serle fiel a su costumbre, le hizo un facemask descarado y muy peligroso a Sesto, lo que provocó la reacción de sus compañeros y la consiguiente gresca, la cual solo duró unos segundos y no pasó a mayores, pero la incapacidad de los árbitros para manejar la situación dejo como saldo la obvia expulsión del ala defensivo infractor, pero también del LB central de Corsarios J.J. Chiesa y del Centro del mismo equipo, Guillermo Seelig, uno por entrar a la cancha sin permiso y el otro por “buscar pelea”, o sea que el equipo que sufrió la falta flagrante también resulto damnificado por la cantidad de expulsiones.
Así y todo, tras todo el conflicto, el recuperado QB de Corsarios logró conectarse con su WR novato Sebastián De Negri para poner el encuentro 6-6.
Ya en la segunda mitad, la emparchada defensa pirata seguía resistiendo a las corridas del campeón defensor, hasta que una fuga de Thomas Haberl tomó mal parados a los linieros contrarios y logró romper la paridad del marcador, imponiendo el 12-6 final.
El resto del partido fue mas de lo mismo, Sesto, muy impreciso y apremiado por el marcador en contra no pudo volver a encontrarse con sus receptores. Probablemente el hecho de tener a alguien tan talentoso como Poy hace que olvide que tiene muchos otros jugadores desequilibrantes, como su TE Guillermo Herrera o su otro WR Maximiliano Casas, quién fue top ten en casi todas las temporadas donde participó.
Cruzados por su lado ya abocados solo a correr para quemar el reloj tampoco avanzaba mucho que digamos y así se fue terminando el clásico de la tarde, los de negro siguen siendo inofensivos en su ataque, los de verde ganaron con lo justo y siguen dejando dudas, sobre todo por la cantidad de errores de manejo de balón que tienen por partido, y la cantidad de faltas, las cuales suelen pagar caro.
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