vacio home multimedia faa rss contacto      

DURO PERO NECESARIO

Por Hugo Ferreyra

Cuando parece que llegaste al límite, cuando todo indica que ni cuerpo ni mente están dispuestos a soportar mas, cuando todo dentro tuyo te dice abandona, cuando aprendes a sobreponerte a todo, recién ahí estas listo para jugar al football. Campamento de Novatos de F.A.A., donde todo comienza.

El football americano es un deporte duro. Sin lugar a dudas. Duro en el contacto, duro en su estrategia, en la manera de enseñar de sus formadores, de entrenar de sus coaches. Es exigente en cuanto a la entrega física que demanda, y psicológica. Como dice Federico Kurz, coordinador general del Campamento de Novatos de F.A.A., en el football americano el ser humano muestra sus mayores miserias y sus mayores virtudes. Es en momentos de extrema presión, como los que se viven en un emparrillado, donde cada uno desnuda sus flaquezas y donde aflora el compañerismo, la lealtad, el honor, tanto como el egoísmo, el egocentrismo, la cobardía. Dos caras de la misma moneda.

En el football americano se manejan códigos, principios. Sin los cuales el deporte no sería mas que una absurda lucha por ver quien es el mas fuerte. Pero esos códigos hacen del football algo más que un deporte, lo hacen una forma de vivir, un medio en el cual proyectar infinitas situaciones de la vida diaria.

Y para poder jugar a este deporte, cuando no se lo ha respirado desde la infancia, como ocurre en Argentina, era necesario un programa de entrenamiento radical, efectivo, directo. En un ámbito donde todos los aspirantes, sin importar procedencias ni posiciones sociales, adoptaran como propios esos principios, esos códigos.

Por eso en el año 2005, luego de un par de años de preparación con las camadas mas veteranas de la liga, Federico Kurz y José María Bartolomé dieron a luz el Campamento de Novatos de la liga, requisito indispensable a partir de ese instante para participar como jugador.

Fueron duros los primeros años, cuando la gente aún no veía positiva la dureza y la exigencia con la que se entrenaba sábado a sábado a los aspirantes a ingresar a la liga. Personas acostumbradas a ser obedecidas en su vida normal, de pronto se encontraban obedeciendo órdenes, realizando cualquier tipo de consigna dada por sus entrenadores.

Pero a partir del segundo año de existencia del campamento, cuando los primeros egresados comenzaron a elogiar el trabajo realizado, y lo útil que les resultaba no solo en el juego sino en su vida diaria, las enseñanzas recibidas en esos tres meses de entrenamiento intensivo, la imagen comenzó a cambiar.

No es sencillo para una persona que se la pasa 10 horas de su vida sentado en una oficina, con su computadora, con su teléfono, su aire acondicionado, siempre limpio, afeitado, ver de pronto como todos los sábados de marzo, abril y mayo, unos señores con remeras rojas y la palabra COACH en la espalda, parecen empeñados en buscar nuevas formas de exigirle y presionarle. Hasta que un día su percepción cambia, y esos señores ya no parecen estar buscándole problemas sino mostrándole un rumbo.

La exigencia es alta, se pide y se obtiene mucho de los novatos. Son presionados, llevados al máximo esfuerzo, físico y mental. Y salen de ahí fortalecidos. Preparados para ser partes de un equipo. Con las limitaciones propias de alguien nuevo en el deporte, pero totalmente alineados con la filosofía de la liga.

Hoy por hoy, el Campamento es sumamente exitoso. En su diseño y en su ejecución. Distintas ligas, nacionales e internacionales, han elogiado el concepto y la organización del programa. Es llamativo y curioso para muchos como jugadores que han tenido que soportar la presión constante de sus entrenadores, luego al ser jugadores, ya egresados del campamento, les demuestran su agradecimiento a sus coaches.

Es común ver gente abandonar sábado a sábado. Agotados mentalmente, no dispuestos a realizar concesiones para consigo mismos.  Pero no son más que una parte del esquema. Los coaches saben que de la cantidad inicial de postulantes, solo llegarán los más aptos. En esa carrera por llegar a fin de mayo y finalizar el campamento, muchos caerán, pero ellos saben que los que lleguen se habrán ganado ese derecho a pulso, sin concesiones. Tal cual como en un emparrillado, donde no se da ni se pide tregua, como en el football, como en la vida.

CONTACTO - PUBLICIDAD
American Football Network. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, transmitido, reescrito, o redistribuido en ninguna forma.

AFNMEDIA.com © 2009