Por Martin DeNegri
En la tarde del sábado en el Club Comunicaciones ganó Cruzados 24- 8 a Tiburones, con record de temperatura para el mes de agosto.
34 Cº marcaba el termómetro y 146 sobre 180 yardas terrestres totales de su equipo, marcaron las estadísticas en favor de Nicolás Crespo y su línea ofensiva.
El partido comenzó, lamentablemente para Tiburones, con dos capturas en la primera serie ofensiva. En la vuelta de Fernando Falluca , a la conducción de los escualos, entregaban el balón sin renovar intentos.
Cruzados tendría por un lado los pases incompletos de Thomas Haberl, y las corridas del #82 por el otro, y aunque si consiguieron mover las cadenas un par de veces, debieron entregar el ovoide.
El regreso del mariscal rojinegro, lo mostró poco efectivo a la hora de completar pases, pero con la misma garra y el amor propio de siempre para correr con el balón. Pero lamentablemente, en un fumble, el ovoide cambiaba nuevamente de manos.
Cruzados aprovecharía al máximo esa ofensiva, anotando los primeros 8 puntos del encuentro, en los pies del #82, Crespo.
Y así terminaría la primera mitad para los de plateado y verde, con varios pases incompletos y la misma cantidad de yardas por tierra que en todo el partido pasado contra Jabalíes.
Para los escualos, seria un descanso clave para pensar como dar vuelta el resultado.
Y así arrancó la segunda mitad para Tiburones, moviendo las cadenas hasta la zona roja. Se notó la confianza recuperada, la fortaleza anímica intacta para alcanzar el primer objetivo: empatar.
Falluca lanzó un pase directo hasta las manos de Mariano Smilasky, quien lo convirtió en touchdown. Fabio Garibaldi empataría el encuentro en 8.
El ánimo del partido comenzaba a crecer en emoción, y las corridas de Crespo comenzaron a sacar ventaja. Tuvo 8 acarreos para un total de 51 yardas , que lo dejó a Thomas Haberl a solo 10 de la zona de anotación.
Anotación que conseguiría en la jugada siguiente con Guillermo González recibiendo dentro de la zona prometida.
Otra vez el #82 para la conversión de 2 puntos con otra corrida. El partido 16 a 8.
Tiburones comenzó su serie para intentar volver a igualar el marcador.
Un par de pases incompletos, una corrida del mariscal, un pase completo con Garibaldi, mueven las cadenas… pase interceptado.
Pérez Curiel intercepta el ovoide y lo transforma en anotación luego de atravesar 77 yardas.
Crespo, con los dos puntos, modificaría el score final a 24 a 8 en favor de Cruzados.
El término del partido llegó para acabar con la punta compartida con Jabalíes, y dejar al equipo de Luis Jiménez solo en lo alto de la tabla.
Tiburones tuvo en la vuelta de Fernando Falluca , un margen más amplio para resolver la presión de la defensiva rival, y aunque no mostró el nivel que nos tiene acostumbrados, siempre es un placer verlo jugar. Ese amor propio con el que encara los partidos, y esa hermosa inconsciencia con la que va hacia el frente esquivando rivales olvidándose que es el único mariscal que tiene su equipo, hace del #4 rojinegro un jugador excepcional.
Por el lado de Cruzados, aplicó una de las reglas mas antiguas del football, dársela al que mejor hace las cosas.
Esto sin desmerecer al #40 Vanderland, que también aportó 15 yardas terrestres y aire al corredor titular.
La vuelta de Raúl De La Rosa, a la defensiva cruzada, trajo consigo no solo la confianza de sus compañeros y la victoria en el partido, sino también camisetas nuevas. Ahora los de verde serán los plateados cuando sean visitantes. Y tendrán descanso la semana que viene, al quedar libres.
Tiburones también tendrá fecha libre y aprovechara para darle descanso al receptor Fabio Garibaldi que salió lesionado sobre el final del partido.
Victoria de Cruzados, en la octava fecha de Football Americano Argentina.
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