Por Allan KOTLIAR
Al borde de la eliminación, y de la clasificación, se enfrentaron el sábado en el primer turno de las 11am Tiburones y Jabalíes. Tiburones acarreaba una racha negativa de 6 partidos consecutivos sin conseguir la victoria mientras que los porcinos con una victoria sellarían su paso a playoffs.
El primer periodo terminó igualado en seis con un nivel parejo de ambos equipos, en donde unos avanzaban por aire y otros por tierra. Pero a diferencia de cómo se podía especular, Tiburones avanzo mayoritariamente por tierra – pese a que su primera anotación fue por aire al WR Smilasky (#89) – mientras que Jabalíes, sin hacer mucho daño por tierra avanzaba gran cantidad de yardas por vía aérea, por donde consiguió su primera anotación con un pase a la zona aprovechando la diferencia de estatura de uno de sus receptores (#81 Kritzler).
Así entrábamos en el segundo cuarto igualados a seis. En este cuarto es en donde Tiburones tomó la ventaja que solo se aumentaría en la segunda mitad. El cuarto terminó con Tiburones dentro de la zona roja rival sin poder conseguir puntos para estirar la diferencia, que era de 12-6 en aquel momento, pero con la tranquilidad que recibirían el balón en el kickoff del tercer cuarto para continuar con su ataque.
La segunda mitad mantuvo las mismas características que la primera, en donde Jabalíes no corrió tanto debido a que uno de sus corredores, Dan Lande #30, se retiraría lesionado en la primera mitad.
En cuanto a la ofensiva escuala, se los vio controlando el reloj, de allí el encuentro, con el ataque terrestre y escasos pases cuando eran necesarios para renovar intentos o bien para mantener a la defensiva blanca atenta.
Jabalíes, pese a lograr avanzar gracias a su juego aéreo, como cuota mayoritaria de yardas ganadas – principalmente a Alejo Cordoba #7 - solo logró anotar en la primera marcha y estuvo a punto de lograrlo en la última del encuentro en donde luego de renovar en 4to intento en la yarda 3 rival con un pase al ala cerrada, Tiburones mantuvo a los de blanco fuera de la zona para cerrar el partido con la máxima diferencia de 22-6.
Cabe destacar que, pese a que el juego aéreo jabalí fue el que impulso al equipo a lo largo del partido, pudo haber sido quien impidiera su avance, ya que la defensiva roja dejo caer claramente 3 intercepciones en su propio campo, la última dentro de su propia yarda cinco, con la cual posiblemente cerraría el encuentro. |