Por Hugo FERREYRA
El que espera desespera, y Osos Polares espero dos años por la victoria. Justamente frente al mismo rival, volvió al triunfo, derrotando 13-6 a Corsarios. Y desesperación había en el sideline polar, cuando el encuentro finalizaba. Tanta espera desesperaba.
Osos Polares llegaba al encuentro con tres derrotas en igual cantidad de encuentros, prolongando una sequía ganadora que se remontaba al 05 de julio del 2008, fecha de su última conquista.
Por el lado de Corsarios, el juego los encontraba con un record de 1-2, y buscaba la victoria para poder pegarse a los de arriba en la lucha por los playoffs.
A pesar de no haber podido explotar en lo que iba de temporada, el equipo pirata esperaba alzarse con el triunfo que le permitiera mantenerse en la conversación. Con Federico Poy como estandarte del juego ofensivo, Corsarios apostaba al novato Fernando Olea en el backfield para balancear la unidad de ataque.
Osos Polares, por su parte, habiendo jugado el peor partido del año frente a Jabalíes, pareció tocar fondo y emerger con nuevos aires. El debut como mariscal de Bryce Levy fue indudablemente factor en la victoria del conjunto polar. Con aires renovados, el norteamericano logró balancear correctamente la ofensiva, apoyando el juego en los puntos fuertes y logrando un par de grandes jugadas que volcaron las acciones a su favor.
El juego arrancó con la posesión de Osos, que en tercer intento tuvo la chance de realizar una gran jugada, que podría haberles dado una anotación, cuando Alejandro Bonomo no pudo recibir un gran pase de Levy, obstaculizado por la gran defensa de Federico Poy, quien a pesar de no lograr deflectar el balón, provocó la desconcentración del rival.
Corsarios con el balón en su poder arrancó moviendo las cadenas con un primero y diez gracias al pase completo de Juan José García Chiessa con Federico Poy. Pero luego de esa primera jugada, Osos comenzó a imponer una agobiante presión, que dio como resultado la pérdida del balón en cuarto down.
El primer cuarto se iría con una marcha de Osos que logró avanzar gracias a aciertos propios y faltas rivales, pero que se cortó en la zona roja de Corsarios.
Nuevamente, ya en el segundo cuarto, luego de un fumble del novato Olea tras un error en el intercambio, dejo al conjunto de los Kurz (paradójicamente sin ninguno en cancha por primera vez en la historia) nuevamente en zona roja. La marcha terminaría con un intento de gol de campo de Bonomo que salió ancho por la izquierda.
Mientras tanto la presión polar al mariscal seguía rindiendo frutos, obligando a Chiessa a correr permanentemente. Una excelente jugada de Guillermo Herrera, ala cerrada del equipo pirata, les permitiría salir de sus propias 20, dándole un poco de oxigeno al equipo de Cesar Liatti. La marcha terminaría en despeje cuando Olea no lograra renovar en tercer intento, aunque tomaron de sorpresa a una defensiva de Osos que aún no logra cubrir adecuadamente las válvulas de los corredores.
Ya sobre el final de la primera etapa, Osos lograría hilvanar una serie que los llevó a la yarda 35 rival, pero el cronómetro les jugó una mala pasada y decretó que el primer tiempo finalizaba 0-0.
El tercer cuarto comenzó con una larga marcha de Corsarios, que se pondría en terreno rival con una nueva válvula del corredor, pero luego perderían los intentos.
Levy comenzaría allí una marcha para Osos, corriendo el y Felipe Silveira. Sobre el final de la etapa conectaría un pase con Alejandro López, de destacada actuación, para lograr el primero y diez.
Ya en el cuarto final, un excelente pump-fake de Levy dejó de cara al TD a Felipe Silveira, pero el pase, apenas largo, no pudo ser alcanzado por el rb.
Un error de bloqueos provocaría la perdida de yardas en la jugada siguiente, dejando a Osos en tercer intento y 22 en la yarda 28 de Corsarios. Desde ahí nacería el primer TD de la tarde, con una jugada de engaño en la que finalmente Alejandro López le lanza un pase a su tocayo Bonomo, de 28 yardas, consiguiendo el primero y goal. Desde la yarda 1, Levy conseguiría anotar con un quarterback sneak. Con la conversión del punto extra de Bonomo, el juego quedaba 7-0 para Osos, que se adelantaban soñando con la victoria.
Pero nada puede resultar fácil para la manada azul. Todo el sideline enmudeció al ver como Federico Poy sacaba de la manga una de sus cartas preferidas, la devolución de kickoff, logrando anotar el touchdown que les daba el descuento. Aliviados, los jugadores polares vieron el pañuelo amarillo y el facemask en el equipo revolvedor ponía el balón en la 25 de Corsarios y el marcador tal como estaba.
La defensiva polar salto al campo para tratar de frenar la ofensiva corsaria, que saldría a buscar el resultado, estando en desventaja. Luego de dos pases incompletos y un tackle al mariscal, los de negro debieron despejar dentro de su zona roja, dejando el balón en el centro mismo del campo, desde donde la ofensiva polar debería comenzar su ataque.
Nuevamente la mente fría del mariscal norteamericano para consumir la mayor cantidad de segundos posibles del reloj, mas una buena corrida de Claudio Rumbola, mas una nueva falta defensiva, le permitían a Osos seguir moviendo las cadenas y aproximarse a la yarda 20 rival. Una nueva falta de Corsarios luego de una recepción de López, depositaban a Osos en el primero y goal, donde Levy conectaría un pase válvula con Rumbola, quién con una gran pisada dejaba en el camino al defensivo rival y rompía el plano de las diagonales, para adelantar por dos TD a Osos. El punto extra sería bloqueado, por lo que el tanteador parcial quedaría 13-0 para la manada polar.
Una nueva gran devolución de kickoff de Poy, esta vez ayudado por sus compañeros, que no cometieron faltas, le permitió a la ofensiva de Corsarios comenzar la marcha en la yarda 9 rival. Luego de una falta defensiva, los piratas quedaban en la 5 desde donde ejecutarían con absoluto éxito la reversa de Poy, para poner el marcador final de 13-6, luego de fallar la conversión de dos puntos.
El partido, con menos de dos minutos, ganaba en emoción. Más todavía cuando luego del kickoff, en la primera jugada ofensiva, Rumbola perdía el balón, que era recuperado cerca de mitad de cancha por Corsarios.
Con casi dos minutos por jugar, Chiessa busco a Herrera con un pase de 15 yardas que fue interceptado por López, que lo devolvió unas 20 yardas, sepultando casi todas las esperanzas de remontada de los de negro. Para el final quedarían algunas corridas de Osos, que finalmente se arrodillaron en la yarda 9 rival, sellando su primera victoria en 2 años. Finalmente dejaron de esperar. Y de desesperar. |